Para aquellos inversores interesados en expandirse en el mercado, que buscan financiación en la compra de empresas o financiamiento de proyecto, es de importancia capital conocer las alternativas más viables, que mejor se ajusten a sus necesidades.

 

Conocer el momento para buscar la financiación es otra de las consideraciones, puesto que de esto dependerá el tipo por el que deba inclinarse el interesado.

 

Cuando en la economía existe una menor liquidez, la deuda será más elevada puesto que los bancos exigirán mayores intereses a la hora de otorgar el capital. Del mismo modo, si se trata de un proyecto riesgoso, también será mayor el porcentaje de interés, quizá el capital de aporte inicial o tal vez el plazo de amortización.

 

El ciclo económico en el que esté inmerso el proyecto lo influenciará en gran medida, desde el monto de financiamiento hasta los porcentajes de pago, por lo que a la hora de comprar una compañía, tomar en cuenta el panorama actual se corresponde con una decisión de peso.

 

Tipos de financiación para la compra de empresas o financiamiento de proyecto

La tipología de financiación a la que tendrá acceso el inversor dependerá en gran medida de los siguientes elementos:

 

1) El beneficio neto más la amortización que ha tenido la empresa hasta ese momento, o mejor dicho, su flujo de caja.

   

2) La calidad de la garantía que se dé, (ya sean inmuebles, acciones, flujos de efectivo, etc).

   

3) El nivel de prestigio y reconocimiento del inversor y sus socios (asociado a marcas, trayectoria, histórico de solvencia, etc).

   

4) El plan de negocio, que puede jugar un papel importante en el fortalecimiento del rendimiento comercial de una empresa. Un plan de negocio bien hecho, realista, que explique y deje constancia del proceso con documentos, sin pecar de optimista.

 

Métodos de obtención de financiación para compra de empresas o financiamiento de proyecto

La responsabilidad de los pagos del financiamiento puede ser origen de mucha ansiedad para los inversores, por lo que contar con un buen respaldo a nivel financiero representa una opción que facilita el desarrollo de las actividades, con menor grado de presión.

 

Una de las recomendaciones a este respecto es que el propietario debe disponer de un capital que ronde entre el 25 y el 40% de la inversión a realizar, puesto que eso facilitará en gran medida la obtención de financiación, aunque depende del proyecto puede llevara variar.

 

Existen casos en los que resulta más sencillo contar con este respaldo, y es en los relacionados con franquicias, en los que las entidades ya conocen la rentabilidad de estas redes de comercialización y apuestan en la creación de nuevas sucursales.

 

Conscientes de esa realidad, los métodos para la obtención de financiación para compra de empresas o financiamiento de proyecto pueden ser:

 

– La financiación bancaria

Desde microcréditos de 25.000 euros para iniciar proyectos, ampliar o fortalecer un negocio son algunas de las opciones que gestionan los bancos.

 

El apoyo a jóvenes emprendedores es otra de las novedades bancarias, con casos en los que el límite es de 100.000€ de préstamo que estará sujeto a un nivel de participación del capital que ronda entre el 5 y el 15%.

 

En la financiación bancaria figura el ICO, que es concedido por el banco pero se circunscribe al Ministerio de Economía y Competitividad, el cual se destina a emprendedores, autónomos o empresas que deseen invertir en bienes de tipo productivo o con necesidad de liquidez.

 

La financiación bancaria se divide según el período de tiempo para el que será destinada en corto y largo plazo.

 

Financiación bancaria a corto plazo

Dentro de esta forma se encuentran:

 

1- El factoring: bajo esta modalidad, se venden las facturas a un banco para recibir una cantidad de dinero a cambio de un diferencial. Además, permite acordar con la entidad un adelanto por el monto de las facturas a ser canceladas por los clientes en un tiempo determinado, y con ese dinero, el emprendedor o inversionista, realizar un abono.

 

2- El confirming: la entidad financiera compra el crédito que se tiene sobre los clientes y lo cancela para que el inversor pueda contar con un capital. No obstante los clientes pasarán a deberle al banco, no a la empresa. De esta forma se lleva hasta el banco el riesgo de impago y con el monto obtenido (menos un descuento) se puede realizar la acción pertinente.

 

3- Préstamos para financiar el circulante: este circulante se consigue de los bancos, y puede convertirse en préstamos, descuento de efectos o líneas de crédito.

 

Financiación bancaria a largo plazo

En las también conocidas como compras apalancadas, o con endeudamiento, son muy comunes los financiamientos a largo plazo, sin embargo existen diferentes modalidades que varían según los excesos y las solicitudes de caja para los años venideros:

 

1- La deuda que contiene garantía hipotecaria: es la que menos intereses tiene, porque cuenta con un valor físico como respaldo, para que en los casos en los que el deudor no pague el banco se queda con el activo. De este modo la entidad bancaria experimenta un riesgo menor, la financiación podría llegar hasta el 80% del valor del inmueble, y el tiempo para cancelación puede ser prolongado.

 

2- La deuda senior: su nombre se debe a que posee preferencia de cobro comparado con el resto de las deudas. El plazo por el que se negocia puede ser entre 5 y 7 años que amortización anual y la obtención de un período de carencia que puede ser de 12 o 18 meses. Cuenta con estatutos de protección denominados covenants financieros.

 

3- Sale & lease back: asociado a la venta de un activo de una compañía y la elaboración de una contratación de arrendamiento financiero sobre esa propiedad. En esos casos, aunque la titularidad del bien es cedida, igual se mantiene el derecho de poder usarlo. Por ello el vendedor podrá hacer suyo el importe de las ventas y seguir en el mismo espacio, pero cancelando alquiler.

 

4- Préstamos participativos: se trata de préstamos normales, generadores de interés, que poseen como estímulo para el inversor una condición en la que si no le hace frente a los pagos se puede llegar a transformar en un importe de la empresa.

 

5- La deuda entresuelo (mezzanina): este nombre se debe a que la financiación va por delante del capital, pero detrás del resto de los acreedores. El prestamista, como asume un mayor riesgo, eleva los intereses, con una amortización de 100% y un plazo de devolución que ronda los 8 y 10 años. En este caso, las restricciones son menores, y permite al emprendedor disponer de dinero libre para desarrollar su negocio, hacerlo crecer, sumar nuevos elementos, entre otras acciones.

 

– El crowdfunding

Con esta dinámica se trabaja por internet en diversas plataformas de inversión, para que el emprendedor pida la financiación para un proyecto concreto y a cambio ofrecer una especie de recompensa que puede ser un préstamo financiero, formar parte de la inversión o tomarlo como una donación.

 

Entre las ventajas destaca que el prestatario continúa siendo el dueño de su emprendimiento, mientras que para el prestamista la ventaja es que puede generar un interés más alto que el de las entidades bancarias debido a que el riesgo que asume es mayor.

 

– Sociedades de garantía recíproca

Los mecanismos de cada sociedad son diferentes, puesto que algunas pueden llegar a generar un respaldo económico por aval o garantías de 1 millón de euros, o por avales técnicos, en los proyectos en los que se realizarán trabajos.

 

Otros manejan líneas para apoyar a los emprendedores que cuenten con un 25% de lo que se solicitará para la compra de activos fijos o circulantes, o avales para sectores culturales, según se requiera.

 

 

– Business Angels

El financiamiento a través de business angels hace referencia a inversionistas privados quienes aportan una suma de dinero al proyecto y además suman al mismo su experiencia, conocimiento y contactos en el sector.

 

Esta modalidad resulta una buena opción en los casos en los que el proyecto necesita de alianzas directas con grandes compañías y conglomerados para su crecimiento y desarrollo.

 

– Financiarse con capital riesgo

La financiación para compra de empresas o financiamiento de proyecto con capital de riesgo es a través de entidades especializadas en empresas emergentes o startup que poseen un elevado nivel de crecimiento y un evidente potencial, por lo que le son facilitados los recursos para cancelar en un plazo que oscila entre los 3 y 10 años.

 

– Financiarse contratando personal subvencionado

Existen casos en los que se crean líneas de ayuda para la contratación de jóvenes para que sean beneficiados cuando se encuentran desempleados. En estos casos, la subvención llega a alcanzar los primeros seis meses de los trabajadores.

 

Esta práctica resulta de gran apoyo para el talento joven y preparado, capaz de desarrollar aplicaciones web, entre otras grandes ideas. Su tiempo es de solo seis meses debido a que despues de este lapso el emprendedor es reintegrado al salario de persona contratada.

 

Las acciones preferentes como otra opción de financiación

Para los que no deseen perder el poder de decidir en su negocio se encuentran las acciones preferentes, que generalmente no tienen derecho a voto, se sitúan delante en lo que se refiere a derecho de cobro, pero detrás de otros tipos de financiación, cuando se habla de liquidación.

 

 

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