¿Qué son los activos de una empresa?

 

Los activos de una empresa son todos aquellos bienes, derechos de propiedad y los recursos que posee, desde los bienes muebles o inmuebles hasta los recursos informáticos, pasando por las inversiones y patentes, con los que la empresa puede llevar a cabo su actividad comercial.

 

Los activos se dividen en no corriente o fijo y corriente o circulante. Los primeros son los que permanecen en la empresa por más de un año debido a que no fueron adquiridos para su comercialización o venta, como es el caso de los equipos tecnológicos o los bienes inmuebles.

 

En el caso de los activos corrientes o circulantes, se refiere a todos aquellos derechos y bienes cuyo lapso de tiempo en la compañía no llega a un año, puesto que se obtienen para luego ser vendidos o consumirlos, como es el caso del inventario de los productos o las existencias.

 

Aunque también son conocidos como capital según empleo, capital económico, estructura económica, capital según funcionamiento o actividad, se mantienen en la definición de lo que es un activo y conservan la misma clasificación.

 

Identificación de los activos de una empresa según las leyes de la contabilidad

A nivel internacional es necesario cumplir con ciertos requisitos para que un activo sea considerado como tal, enmarcado en las leyes de contabilidad. Los principales son:

 

1) Estar controlado por la empresa: esta es la primera condición definitoria y el motivo por el cual la propiedad no es suficiente para considerar a un elemento como parte de los activos. Cuando una empresa construye una plaza para el Estado no es dueña de la misma, pero si de su uso o explotación, por lo que esa acción sí puede sumarse como activo.

 

2) Generará beneficios futuros: dejando claro que el objetivo de hacerse con un activo es que, a través del desarrollo de la actividad económica de la empresa, este genere beneficios en el futuro.

 

3) Estar valorados correctamente: es un requisito indispensable para conocer realmente el valor de una empresa, a través de la suma de sus activos ajustados a la realidad. La mayoría de balances de las empresas no se ajustan a la realialidad, bien por que no se ha hecho una amortización correcta o por qué ha variado su valor de mercado.

 

Valoración de los activos de una empresa

El proceso de valoración de los activos es aquel por medio del cual se le determina un valor real monetario a todos los elementos que conforman la empresa. Esta asignación puede realizarse a través de ciertos aspectos que depende de diversas situaciones, como por la forma como fue llevada a cabo la transacción, su coste, o sus niveles de producción como puede ser el caso de capitalización de rentas.

 

Entre esos aspectos que se toman en consideración destacan:

Costes de venta

Coste amortizado

Coste histórico o coste

Costes de transacción aplicables a un activo o pasivo financiero

Valor razonable

Valor actual

Valor neto realizable

Valor en uso

Valor residual

Valor contable o en libros

 

Relación entre activo, pasivo y patrimonio neto

Para diferenciar estos tres elementos es necesario ir hasta su definición. El activo son los bienes de los que una empresa es propietaria. Por su parte, tanto pasivo como patrimonio neto estan vinculados a la financiación de la misma, que permite la obtención de los activos necesarios para producir.

Cuando adquirimos un activo a través de financiación aumenta también el pasivo ya sea circulante o no circulante.

 

 

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