La venta de sociedades, que también es conocida como la venta de sociedades urgentes, es una práctica poco conocida, pero que genera grandes beneficios en los interesados. Se trata de la venta de grupos ya constituidos, pero que no han tenido actividad comercial, por lo que hacerse con uno de ellas agiliza en gran medida el proceso de conformación.

 

Como la sociedad está legalmente establecida y posee el NIF definitivo – que generalmente tarda unos días en entregarse- los compradores podrán facturar de inmediato. Al tenerlas, no hay que aportar el capital social de inmediato y el proceso de compraventa no queda registrado, por lo que los nuevos socios o compradores son anónimos, en el caso en que se adquieran participaciones.

 

Para comprar estas sociedades, los nuevos dueños deben acudir a la notaría y realizar las firmas respectivas, en un proceso que podría tardar pocas horas. Los que están interesados y residen en otra localidad, este proceso también puede habilitarse mediante el uso de poderes.

 

Además de estar enmarcado en la legalidad, la venta de sociedades ofrece garantías, debido a que los profesionales que se dedican a asesorar a los compradores les aseguran que la sociedad limitada o anónima no tiene cargas ni facturaciones.

 

Beneficios de la venta de sociedades

Formamos un equipo de expertos en asesorar en la venta de sociedades limitadas anónimas, urgentes, fantasmas, o “shelf companies” (sociedades de estantería), según el mercado anglosajón.

 

Se ofrecen con los trámites mínimos y en un tiempo que es considerado récord, en diferentes plataformas, y a veces se concretan vía correo electrónico o por teléfono, todo para adecuarse a las necesidades de cada cliente.

 

Sin embargo, se hace necesario detallar hasta dónde llegan estos beneficios de comprar una sociedad urgente en el mercado:

 

– El anonimato como el primer atractivo de estas sociedades también denominadas “dormidas”. Los propietarios en  desean ocultar la sociedad de terceros, más que cometer actos ilegales a través de ellas. Las estadísticas lo confirman.

 

No obstante, siempre hay que dejar un punto claro. La sociedad será anónima, como lo hemos dicho anteriormente, siempre y cuando la transacción se haga a través de participaciones, pero si en la compra el dueño será el administrador, sí aparecerá en los registros mercantiles. 

 

– La opacidad de estas adquisiciones les permite a los compradores zafarse de los acreedores, y poder contar con otra actividad económica sin que sus bienes sean confiscados ante un alto volumen margen de deudas. Una práctica que se reconoce como común debido a la crisis del mercado empresarial.

 

– La venta de sociedades pre constituidas también representan incontables beneficios para otros actores dentro del mercado. Puede ser de interés para destinarse a un objetivo diferente al que se declara, o hasta en el caso de un trabajador que no desea que su jefe conozca su otra entrada de capital.

 

– Poder formar parte de un concurso público o tener la posibilidad de adquirir una subvención, son otros de los motivos por los cuales se adquiere una sociedad dormida.

 

– Los vendedores eliminan todo el papeleo de la burocracia administrativa que puede tardar varios días, y que resulta engorroso para muchos. En el caso de estas sociedades, en 24 horas o menos ya puede contar entre los activos con una sociedad. La rapidez es un punto clave.

 

– Los nuevos dueños podrán contar con la posibilidad de tener una cuenta bancaria al momento de firmar, como parte de la “urgencia”, que caracteriza a estas sociedades limitadas.

 

– Para los que residen en otras localidades y desean hacerse con una sociedad anónima, podrán hacerlo sin la necesidad de desplazarse, aprovechando la formulación de un poder de representación.

 

– Los vendedores ofrecen este tipo de sociedad con las normas o estatutos que desee el interesado, y hasta con la firma digital, como parte de la flexibilidad que se oferta. Todo podrá ser moldeado según el interés del nuevo dueño.

 

– En el proceso de venta, estos conocedores ofrecen sociedades según la tarifa del comprador, ya sea ajustada o más completa, incluyendo los gastos de notaría, impuestos y el registro mercantil.

 

– Los vendedores experimentados certificarán la inactividad de las sociedades ofrecidas y su carencia de deudas en el mercado.

 

– Según la disponibilidad de cada empresa que se dedique a la venta de sociedades anónimas, pueden ofrecerse con amplio capital, con antigüedad, o a la medida, y con la normativa social que el cliente demande.

 

– El desembolso del capital social de manera inmediata no es necesario.

 

La venta de sociedades y la ley de blanqueo

El Código Penal de 2012, luego de la modificación, incluyó en sus artículos un tipo de delito que está vinculado a las sociedades calificadas como “pantalla”, definiendo así a aquellas que en el registro de dedican a una actividad y en la realidad a otra, incluyendo en esta definición a las “shelf companies”.

 

Por tanto, existen obligaciones instauradas en esta ley que les exigen a los asesores en el proceso de creación de una empresa o sociedades, como en este caso, a cumplir con ciertos requisitos, entre los que destaca la notificación de Hacienda cuando se generen sospechas sobre el uso de una determinada sociedad para el blanqueo.

 

¿Cómo hacer para comprar una sociedad urgente? 

Los interesados en adquirir una sociedad urgente deben, en principio, solicitarles a los vendedores con experiencia el listado de sociedades disponibles y todas sus características, para seleccionar la que más se corresponda a sus solicitudes.

 

El siguiente paso es llenar la plantilla de reserva, donde se reflejarán datos como la fecha de constitución de la empresa, el lugar donde está inscrita, entre otros detalles. De ahí, los trámites siguientes están asociados a la revisión de los pormenores y las firmas correspondientes ante la notaría. Un proceso rápido y con muchos beneficios.